La verdad es la conformidad de lo que se dice con lo que se siente o se piensa. Somos veraces cuando existe coherencia entre nuestra auténtica forma de existir en el mundo y la interpretación que hacemos de ello. La persona veraz no engaña, ama la verdad y la proclama. La sinceridad consiste en profesar siempre la verdad en las cosas que decimos o hacemos, es el modo de expresarnos libre de fingimientos. Se trata de un valor que caracteriza a las personas por su actitud congruente, que se mantienen en todo momento, basada en la veracidad de sus palabras y acciones.