La responsabilidad es un valor que está en la conciencia de la persona, que le permite reflexionar, administrar, orientar y valorar las consecuencias de los actos realizados libremente. Las pequeñas responsabilidades diarias, nos preparan de a poco para ir asumiendo responsabilidades mayores. Si actuamos responsablemente, logramos dos cosas muy importantes: la confianza en nosotros mismos y la confianza de los demás. Así podremos elegir con libertad, actuar con mayor independencia y decidir con mayor seguridad.